¡Fight!

¡Fight!

(Este sí esta un poco más cerca del Acabose)

Desde hace un par de años, hago moodboards digitales en Photoshop que se centran en la imagen de lo que quiero lograr para una meta o período de tiempo específico. Un día, con el cerebro seco entre blog posts de mi trabajo, y habiendo recibido noticias desalentadoras, me vi abriendo el programita y “recortando” fotos.

Una sola palabra sonaba en mi mente: ¡Lucha! Read more

Anuncios
Un día…

Un día…

Un día, todo será diferente.

Un día, no veré todo con un filtro ligeramente gris.

Un día, volverán los productos escasos con normalidad.

Un día, el metro andará sin retrasos ni gente pidiendo en cada vagón.

Un día, no habrán más zancudos.

Un día, las ideas saldrán sin estancamientos ni miedo.

Un día, recibiré lo que espero con tantas ansias.

Un día, tendré un presidente decente.

Un día, se armará el rompecabezas.

Un día, terminaré de pagar las tarjetas de crédito.

Un día, podré verme con los lentes de halagos de los demás.

Un día, no necesitaré felicidad artificial para funcionar.

Un día, seré muy amada.

Un día, no hará tanto frío.

Un día, no habrán huecos por las calles.

Un día, el internet de mi vecindario será financiado por Google Fiber.

Un día, comeré salmón nuevamente.

Un día, me harás muy feliz.

Gracias…

Gracias…

photo-1446501356021-84cf6b450d07

Por estar.

Por perseverar.

Por sobrevivir.

Por escuchar.

Por hablar.

Por darme suerte.

Por ser.

Por enseñar.

Por tenerme paciencia.

Por creer en mí.

Por ayudarme a creer en mí misma.

Por entender.

Por hacerme reír.

Por tu honestidad.

Por la conexión.

Por la empatía… que sí existe.

Por mostrar lo posible.

Porque esto sigue.

Por lo que trajo el arco anterior de esta historia.

Por lo que traerá el nuevo arco de esta historia.

Gracias.

Venta de garaje

Venta de garaje

venta de garaje garage sale sell
Photo credit: “Cash register from the 50’s on Skitterphoto”

En esta economía, diversificar los ingresos es la norma del día para hacer frente a la inflación de precios en todos los rubros, consecuencia directa de aumentos ilógicos que empeoran la cosa. Ya no basta con tener el empleo del día, el de la noche, el fin de semana, el rebusque, el Fiverr, el mercado de los corotos, el cam fetiche con la cara tapada, etc.

Por mi parte, no es mucho lo que tengo para vender, más que nada porque me he acostumbrado a tener solo lo que necesito y me agrada. Pero, si tengo unas cosillas, no tangibles en la mayoría de los casos, de las que me gustaría sacar renta. No creo que me de para un pasaje a Miami antes de las elecciones (just in case), pero al menos, podré comprarme unos zapatos nuevos, que me hacen falta! Read more

Mensajes de texto que me gustaría recibir

Mensajes de texto que me gustaría recibir

whatsapp sms message text type mensajito
Photo credit: “Whatsapp on Pexels”

En promedio, yo recibo entre 15 y 20 mensajes de texto diarios, y más o menos la misma cantidad en correos electrónicos. Para muchos, esto podría sonar como minucias, pero para una introvertida ex-aislada como yo, son bastantes y, cuando el día se pone realmente intenso, puede llegar a ser abrumador. Read more

Las cosas que no nos decimos

Las cosas que no nos decimos

couple love pareja amor secretos silence labios lips kissing
Photo credit: “Couple’s lips on Pexels”

Las cosas que no nos decimos son pocas, pero muchas a la vez. Algunas de ellas son tonterías, otras más profundas, otras más duras, otras juguetonas, otras relevantes.

Las cosas que no nos decimos se quedan en la garganta, en el “typing…”, en el CO2 que sale frustrado de los pulmones porque no se convirtió en voz, no fue loco o valiente. Se quedan en la yema del dedo tipeante, estática microscópica flotante, que cambia de curso por órdenes superiores. Cosas de la cadena de mando tímida. Read more

El inconforme

El inconforme

tiger
Photo credit: “Tiger, on flickr”1

El inconforme tiene el ceño fruncido.
El inconforme está harto de lo mismo.
El inconforme busca algo diferente.
El inconforme corre a lo desconocido.
El inconforme suda determinación y exhala poder junto al dióxido de carbono.
El inconforme le saca la lengua a los obstáculos, por más grandes que sean.

El inconforme es peligroso.

El inconforme no cree en nada.
El inconforme camina con los ojos cerrados.
El inconforme busca camorra.
El inconforme es invencible, aún cuando parece que se está desangrando.
El inconforme apunta a matar (no literalmente, ojo)

El inconforme siempre obtiene lo que quiere y, si tiene suerte, también lo que necesita.

Preguntas para personas desconsideradas

Preguntas para personas desconsideradas

Photo credit: "Bad day!!, on flickr"
Photo credit: “Bad day!!, on flickr”

¿Por qué se paran al comienzo o final de las escaleras a revisar el teléfono, hablar con el amor de su vida, mirar a los lados con total confusión?

¿Por qué no colocar las sillas donde van al levantarse de ellas, así sea por unos minutos?

¿Hay alguna razón por la cual tus co-transeúntes debemos escuchar tu recuento a todo volumen de los dramas de tu oficina, que te hacen ver como la propia insufrible?

¿Por qué decides a último momento cruzar al canal opuesto del que te encuentras? ¿Crees que la vida es un GTA infinito y tenemos que darle paso a Su Majestad por gusto?

¿Eres demasiado cool como para recoger las miserias de tu camarada canino?

¿Te pica tanto allí como para no respetar el orden de la cola?

¿Existe una parafilia para los que tocan corneta en cuanto cambia el semáforo a verde?

¿Ganas puntos por tropezar a la gente sin disculparte?

¿Te pagan por ser insufrible?

¿Te molesta tanto que te reclame por estas y otras cosas porque sabes que son ciertas?

El pequeño salto

El pequeño salto

Photo credit:
Photo credit: “Yoga on a cliff, on Pexels”

“He fet un salt, un salt estrany
que ens ha aixecat més de tres pams.”

Manel – El Gran Salt

Yo era una niña inquieta, escondida en una concha de retraimiento y sumisión. Pero cuando estaba sola, era capaz de moverme a mi antojo, de un lado a otro, saltando en el universo paralelo imaginario que era mucho más amigable que mi contexto real para ese entonces.

Recuerdo el simple placer de saltar en cualquier cama, o de un mueble a la cama, o de un mueble al piso. Los segundos de pura alegría y libertad le freían los nervios a mis padres, motivo por el cual procuraba hacerlo fuera de su vista excesivamente vigilante. No era un método muy eficaz, porque más de una vez un cataplum accidental de objetos me caía de sorpresa y decoraba mis extremidades de morados. Consecuencia: la mortificación y llamada de atención de siempre, que lentamente me fue quitando las ganas de volar por segundos. Read more